Semana 2
llave de la sanación
Mateo 18, 23-35
“Un rey quiso ajustar cuentas con sus siervos”
Antes de comenzar con tu ejercicio de perdón debes saber que Dios te llama hoy a juicio, es decir, Dios quiere hoy ajustar cuentas contigo. Pero además debes saber que el resultado de ese juicio es tu libertad y la garantía de que no eres un deudor ante Él sino un hombre sin cuentas pendientes.
Hoy tú también debes ajustar cuentas. Pero (en este primer momento) no trates de imitar a Dios que es rico en misericordia. No. Es necesario que hoy hagas cuentas reales de aquellas cosas que te han marcado la vida. Sé sincero. Si te hirieron aceptalo, si sientes enojo valida tu mismo ese sentimiento, si te fallaron señala con rudeza lo que te hicieron. Es el día para ajustar cuentas. Hazlo con honestidad y transparencia para que después puedas ver la grandeza y el Poder de Dios que “sana los corazones heridos y venda sus heridas” Salmo 147, 3
Actividad 1
Haz una lista de las personas que te han ofendido y escribe de qué manera. Pero antes ora:
Espiritu Santo, ven con tu luz a iluminarme. Necesito ver las heridas que me han dejado los otros con sus malos comportamientos, malos tratos y malas decisiones. Señor necesito que me permitas sentir con libertad mi enojo, mi rabia, para que sea consciente de que en realidad aquel daño me afectó. Ayúdame Señor a salir de mi autoengaño y a ser sincero conmigo mismo. Ven Espíritu de la verdad.
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Día 2
“le presentaron uno que debía diez mil talentos”
Se trata de una deuda impagable. Diez mil talentos se refiere a una cantidad tal de dinero que
el siervo tendría que trabajar todos los días sin gastar nada por 160 000 años. Es una deuda que
supera la esperanza de vida de una persona en aquella época, es decir, cuarenta años. El siervo
necesitaría cuatro mil vidas para pagar la deuda. Así es el pecado que hemos cometido. Causa
un daño tal y nos separa tanto de Dios que hizo falta que Dios mismo se entregará por nosotros
para saldar esa deuda y reparar el daño.
En este día, te invitamos a que pienses en que esa deuda es tuya. Es decir, a que hagas un examende conciencia general de todas las faltas que has cometido. De manera especial aquel con las
que has hecho daño a otros. Necesitas recordar de qué te ha perdonado el Señor celebrarlo,
porque nuestra capacidad de perdonar se ensancha cuando recordamos con
gratitud el perdón que Dios ha tenido con nosotros.
Actividad 2.
Haz un examen de conciencia y si puedes busca el sacramento de la confesión. Te recomendamos
prepararte con el siguiente exámen:
https://olfparishgp.org/wp-content/uploads/2018/03/EXAMEN-DE-CONCIENCIA-2018.pdf
Dia 3
“halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba”
Alguien que está herido, hiere. Las personas nos desquitamos con los más cercanos. hacemos
daño, somos egoístas, groseros, déspotas, despiadados, juzgamos con ligereza a los demás.
Jesús en el evangelio nos da ejemplos de cómo herimos al otro aunque no necesariamente lo
asesinemos “si alguno llama a su hermano imbécil” “si alguno mira con deseo a una mujer…”
(Mt 5, 21-30)
Dios nos ha perdonado y nosotros deseamos aprender de su corazón misericordioso para dejar
de lado las ofensas y seguir adelante. Sin embargo, no podemos olvidar que también hemos
herido a otros. El Evangelio dice: , "si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu
hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero
con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda." (Mt. 5, 23-24)
El problema para presentar la ofrenda no es tu falta de perdón, sino tu necesidad de ser
perdonado por tu hermano. Antes de entrar en relación con Dios es necesario que pidas perdón.
El evangelio pone de manifiesto la necesidad de pedir disculpas antes de entrar en comunión
con Dios.
Actividad 3
Haz una lista de las personas a las que tú ofendiste o heriste y al frente de cada uno escribe: Me
arrepiento de corazón de haberte herido y te pido perdón.
Bonus:El Perdón y la deuda de la misericordia
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Dia 4
“lo entregó a los verdugos hasta que pagara…”
El desenlace de la historia es aterrador. El hombre fue entregado a los verdugos hasta que pague
, es decir, para siempre. La deuda que antes le fue perdonada, cae con todo su peso sobre él, y
ahora tendrá que pagar. ¿Por qué el rey cambia de opinión? Porque la deuda con el rey era de
ofensas, y la deuda del hermano lo es también, pero quien carga en su corazón deudas de los
hermanos paga con su vida el precio de no saldar esa deuda, es decir, su falta de perdón se
vuelve contra él como si se tratara de la misma “cólera de Dios.”
El rencor es una condena que apaga, ahoga y hace de la vida un infierno en la tierra. El odio se
paga con la vida, más aún, según el evangelio, es anuncio de condenación eterna.
Actividad 4: Elige a una persona de las que mencionaste en la actividad número uno y en este día
ora por él o ella. Pidiendo a Jesús que lo bendiga y repitiendo hasta que lo interioricen la
siguiente declaración:
Te perdono en el nombre de Jesús y me declaro libre de todo resentimiento hacia ti.
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Dia 5
Actividad 5: Ofrece tu eucaristía de hoy, tu comunión de hoy, por la persona que más daño
te hizo en la vida. Cuando estés en el momento de la comunión ora:
¡Señor Jesús! Tú que perdonas todas las culpas, que no llevas cuenta de los delitos, te pido que perdones a
______ en mí. Dame señor la gracia de liberarme de este resentimiento y de este dolor que siento por
su _____ (menciona lo que te hizo). Jesús rompe toda cadena de resentimiento, ira, dolor, miedo que haya
en mi. Jesús tú puedes sanarme. Jesus perdono en tu nombre. Jesús me declaro libre por tu sangre gloriosa
que en este momento corre por todo mi cuerpo. Bendito tu Jesús porque hoy me liberas.
Bonus: Cómo perdonar de corazón
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