Dia 5
El ciego anónimo es un mensaje teológico del evangelista: ¡ese hombre eres tú! Es todo aquel que ha dejado que su limitación lo petrifique, lo bloquee o deje sin aliento. Estar al borde del camino significa estar fuera de concurso, dejar que los otros hagan su vida, mientras tú sólo sobrevives y Dios no quiere sobrevivientes, quiere hijos que vivan plenamente: “yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” Jn , 10, 10.
Actividad: haz un resumen de las enfermedades o heridas que has identificado y escríbelas en tu diario poniendo al frente de cada una de ellas: Sáname señor por tu preciosa sangre. Si has recibido alguna imagen o recuerdo doloroso también escribelo y pon al frente la misma petición.